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SENTIR-SENTIDO — SENTIDOS

VIDE: AUDIÇÃO, VISÃO, TATO, OLFATO, PERCEPÇÃO, TERCEIRO OLHO, MENTE, SABOR, PODERES DA ALMA

PERENIALISTAS
René Guénon: A TEORIA DOS CINCO ELEMENTOS

Para terminar, diremos algunas palabras de la manera en que la doctrina hindú considera los órganos de los sentidos en relación con los elementos: Pues que cada cualidad sensible procede de un elemento, elemento en el cual ella reside esencialmente, es menester que el órgano mediante el cual la cualidad en cuestión es percibida le sea conforme, es decir, es menester que ese órgano sea el mismo de la naturaleza del elemento correspondiente. Es así como están constituidos los verdaderos órganos de los sentidos, y es menester, contrariamente a la opinión de los budistas, distinguir los de los órganos exteriores, es decir, de las partes del cuerpo humano que no son, con respecto a los mismos, otra cosa que sus asientos y sus instrumentos. Es así que el verdadero órgano del oído no es el pabellón de la oreja, no, sino la porción de éter que está contenida en el oído interno, y que entra en vibración bajo la influencia de una ondulación sonora; y Kanâda hace observar que no es en punto ninguno la primera onda ni las ondas intermediarias las que hacen oír el sonido, sino antes la última onda que entra en contacto con el órgano del oído, esa es la hace oír. De igual modo, el verdadero órgano de la vista no el globo del ojo, no la pupila, y ni siquiera es la retina, sino que lo es un principio luminoso que reside en el ojo, y que entra en contacto o en comunicación con la luz emanada de los objetos exteriores o reflejada por los mismos; la luminosidad del ojo no es ordinariamente visible, pero puede devenir tal en algunas circunstancias, particularmente entre los animales que ven en la obscuridad de la noche. Es menester precisar además que el rayo luminoso mediante el cual se efectúa la percepción visual, y que se extiende entre el ojo y el objeto percibido, puede ser considerado en ambos sentidos, es decir, de una parte como partiendo del ojo para alcanzar el objeto, y de otra parte, recíprocamente, como viniendo del objeto hacia la pupila del ojo; una teoría similar de la visión se encuentra entre los pitagóricos, y esto concuerda igualmente con la definición que Aristóteles da de la sensación concebida como «el acto común de lo sintiente y de lo sentido». Uno podría librarse a consideraciones del mismo género para cada uno de los sentidos restantes; pero pensamos, mediante estos ejemplos, haber dado a este respecto indicaciones suficientes.

Ananda Coomaraswamy: O QUE É CIVILIZAÇÃO?

Así pues, en la Ciudad de Dios humana que estamos considerando, como un modelo político, los poderes sensoriales y discriminativos, por así decir, forman un cuerpo de guardia por el que la Razón Real es conducida a la percepción de los objetos sensibles, y el corazón es la sala de guardia donde reciben sus órdenes (Platón, Timeo 70B, Filón, Opif. 139, Spec. IV.22, etc.). Estos poderes - aunque se les llama Dioses1 , Ângeles, Eones, Maruts, Rsis, Soplos, Daimones, etc. - son el pueblo (visa, la población, etc.) del reino celestial, y se relacionan con su Capataz (vispati) como la hueste con su Mayor o los ministros con su Rey; son un tropa de «los Propios del rey» (sva), por los cuales el Rey está rodeado como por una corona de gloria - «sobre cuya cabeza los Eones son una corona de gloria que emite rayos» (Coptic Gnostic Treatise XII), y «por “tu gloriayo entiendo los poderes que forman tu cuerpo de guardia» (Filón, Spec, I.45)2 ; así pues, es al mismo tiempo una gloria y una defensa. «Los hijos son la corona de un hombre, las torres de la "ciudad"» (Homeric Epigrams XIII). De la misma manera el pali culika, usualmente «turbante», es también una «muralla de la ciudad», como en Samyutta Nikaya, II.182 nagaram... culika-baddham.

PERSONA
Khami, las «puertas de los sentidos» (dvarani, Bhagavad Gita VIII.12) = to ton aistheseon stoma (Filón, Deterius 100) = pylai, del cual nous es el pyloros (Hermes, Lib. I.22, cf. V.6). Khani, pl. de kha, son las aberturas que conectan un «espacio» con otro, y de aquí los pasajes que conducen desde el interior al exterior; y, colectivamente, un único kha es «la Fuente del Orden de Varuna» (kham rtasya, Rg Veda Samhita II.28.5). De kha deriva sukha y duhkha, felicidad y aflicción. Rta (cf. «rito») es kosmos en tanto que Orden: los Ríos vierten Orden (rtam arsanti sindhavah, Rg Veda Samhita I.105.2) y son de la naturaleza del Orden, y conocedores del Orden (arsanti rtavari, Rg Veda Samhita IV.18.6, rtajnah, IV.19.7; cf. Enéadas III.8.10, «Imagina un manantial que no tiene ninguna fuente exterior a sí mismo; se da a todos los ríos, y, no obstante, nunca se agota por lo que toman, sino que permanece el mismo, íntegramente lo que siempre fue; los flujos que proceden de él están en un único dentro de él antes de seguir sus múltiples vías, y, sin embargo, en un cierto sentido, todos conocen de antemano en que canales verterán sus corrientes»).

NOTAS:
1 O Hijos de Dios. Cf. Boehme, Sig. Rer. XVI.5 «Cada príncipe angélico es una propiedad de la voz de Dios, y lleva el gran nombre de Dios». Es con referencia a estos poderes que se dice que «Todos estos Dioses están en mí» ( Jaiminiya Upanisad Brahmana I.14.2), que «Todas las cosas están llenas de Dioses» (Thales, citado por Platón, Leyes 899 B) y que «Haciendo del Hombre (purusha) su casa mortal, los Dioses le habitan» (Atharva Veda Samhita XI.8.18); por consiguiente, «Ciertamente está iniciado, aquel cuyos "Dioses dentro de él" están iniciados, a saber, la mente por la Mente, la voz por la Voz» etc. (Kausitaki Brahmana VII.4). No necesitamos decir que una tal multiplicidad de Dioses —«cientos y miles»— no es un politeísmo, pues todos son súbditos angélicos de la Deidad Suprema desde quien se originan y en quien, como a menudo se nos recuerda, nuevamente «devienen uno». Su operación es una epifanía (Kausitaki Upanishad II.12.13 — «Ciertamente, este Brahma brilla cuando uno ve con el ojo, y muere igualmente cuando uno no ve»). Estos «Dioses» son los Angeles, o como los llama Filón, las Ideas, —es decir, las Razones Eternas.
2 Debe recordarse el doble significado del griego stephano: (1°) como «corona» y (2°) como «muralla» de la ciudad.


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Responsável

Murilo Cardoso de Castro
Doutor em Filosofia, UFRJ (2005)